16/05/21

Tengo miedo ¿y qué?

Tengo miedo ¿y qué?

Tengo miedo ¿y què?

Me propongo leer 52 libros en 52 semanas.

La lista está por completar, pero de lo que tengo a mano a vuela pluma:

  • Celeste & Regina – Una correspondencia
  • El misterio de la creación artística – Stefan Zweig
  • Plataforma – Michel Houllebecq
  • La montaña mágica – Thomas Mann
  • La vegetariana – Han Kang
  • Lolita – Vladimir Nabokov
  • Yo soy el monstruo que os habla – Paul B. Preciado
  • Guerra Interior – Angelica Lidell
  • Ordesa – Manuel Vilas

Llegarán más, llegarán menos, quizás. Me echaré las manos a la cabeza quizás con esta inquina que suele acecharme cuando me propongo algo a lo largo del tiempo y no, no lo consigo.

Hace poco me sentía bien y ahora mal, soy una especie de barco a la deriva. Lo único que puedo decir es que de vez en cuando consigo cerrar los ojos y ver la tormenta desde la distancia, ya no estoy cautiva en la barca, al acecho de las inclemencias del tiempo. Hay días, cada vez más, que siento que veo la escena desde fuera. Consigo deshacerme, olvidar que existe ese algo que en mi cabeza estoy formando, esas dudas, esa dualidad. Me aparto de ella, me pongo a distancia. La miro y la siento, la olfateo, la huelo, dejo que se acerque a mis ojos, me mire y me amenace. Simplemente gruñe, ladra. Pero yo la miro, la observo. Me fijo en su rabia y en su ira y en poner distancia. Soy yotra cosa, no soy solo que siento solo la atención que pongo. Y esto no significa en absoluto que consiga siempre dar este salto de conciencia. Pero estoy en el camino.

SOy otra

Soy otra

Soy

Mi brújula se mueve para todas partes. No sabe distinguir el norte del sur. No tiene las ideas claras, no sabe para dónde ir. La felicidad ¿está en uno? ¿está en conseguir? ¿en el andar? ¿en mirar y no desfallecer? ¿en andar? ¿en hacer? ¿se llega a algún lado sin saber hacia dónde se va?

14/05/21

Me paso los días dando vueltas a los mismos asuntos, inquietudes. El lunes comienzo una nueva etapa y confieso, tengo miedo. Llevo desde el miercoles retorciendome por tener que ajustarme a la rutina trabajo/casa/trabajo/casa, los horarios, utilizar mi energía en algo que viene de otro.

Es mi último día digamos libre antes de volver al trabajo y me tomo un desayuno frente a los árboles. Degusto algo que he elegido, que se formó en mi mente ayer por la tarde y hoy cumplo. Mientras lo saboreo, miro por la ventana, siento el calor del sol en mis dedos, observo el horizonte, las nubes … entonces me pregunto ¿porqué sufro tanto? ¿por qué me agobio? pienso en darle una vuelta a cómo veo el tiempo que me espera, cambiar lo que era una angustia por una aventura (ni siquiera una oportunidad). La idea de no saber, de haber elegido yo … está bien. Ha salido de mí. Podré equivocarme o hacerlo bien, pero ¿qué más da? He decidido esto y vamos a por ello. Confío en el buen hacer que siempre me ha acompañado. Soy una persona sensata, cercana, amable y comprometida con el trabajo. Observo con cuidado y creo que por eso me valoran, más allá de lo que sepa hacer técnicamente.

Hoy quiero cuidarme. Darme mimos. Observarme desde una mirada tranquila y amable. No he hecho nada mal, solo he seguido una idea. Vale, no es mi ideal de vida, pero es una que me permita conocer gente, situaciones, ganar dinero por lo que valgo. Eso me dará la posibilidad de acceder a otras vías que a día de hoy no imagino.

13/05/21

Sale así, como si tal cosa, del origen de las palabras, del pozo de los deseos. Se materializan según van ocurriendo, por si mismas. Pero si están será por algo, tendrán una causa. El cuerpo habla y habla mucho. Y cada vez que decimos algo, habla, cuenta. Una palabra no es más que un impulso nervioso transformado en un sonido, que a su vez es transformado en una forma dibujada que son letras. Es extraño. Es ese poder que nos hemos dado a nosotras mismas el de comunicar. El gran avance de la civilización humana. Volcar sensaciones en partículas de información. Nuestro avance se apoya en describir la realidad en esas partículas. Se debate, se conversa, se cambia el rumbo del otro por las palabras. Contamos verdades y mentiras. Decimos “te quiero” o “adios” y sabemos a qué nos referimos exactamente ¿cierto?

Últimamente trato de ser más consciente de los prejuicios/ideas preconcebidas que vuelco sobre mí y sobre los demás. Me abro a observar las situaciones, a las conversaciones, las personas con cierta objetividad que me permita erradicar los juicios y salvarlas de las etiquetas puestas por mí. Otra cosa es que alguien se declare esto o lo otro, pero en muchas casos soy yo quien se lo adjudica incluso antes de que las cosas pasen o las personas actúen y no tiene sentido alguno. Si lo encierras antes de que se defina no les das la oportunidad de ser distintos. Caerán antes o después en las casillas que ya tenías previas para los demás. Donde queda entonces el misterio o la curiosidad. Prefiero ver el mundo con ojos nuevos cada día.

12/05/21

Es la puta pregunta la que me rebana los sesos. Una y otravez.

Repetición. Volver a decir lo mismo.

de nuevo otra vez

decir que no a un trabajo

“Te quiero, pero me voy!!”

Nunca encontrarás paz si te dedicas a evitar la vida

V. Woolf

Laura

Aura

Lola

Lara

A

Ikenaga Yasunari

11/05/21

Me pides que quede contigo

jajajajajajajajaja

no entiendes nada, no sabes quien soy

no sabes qué hago, qué me emociona, con qué lloro

no sabes que el viento sopla de cara y me lleva lejos

no ves más allá de tus putas narices

queriendo vender un discurso de mentiras e ilusión

las veces que he escuchado esos vientos

ni te lo imaginas

te daré una versión corregida de mí

la que encaja en tu perfil, en la de “personatrabajadoramotivadaconsutrabajo”

me meo

me siento en ti y hago como que si, como que soy yo

pero en ese momento lo soy

vivo de mitad en mitad. de sentimiento a razón, de frío a calor.

me canso de ser naranja.

10/05/21

Me pongo a escribir como si no hubiera un mañana. Esta semana no tengo que trabajar. Y de alguna manera, siento que algo no estoy haciendo bien. Supongo que es la manía de dejarnos arrastrar por los movimientos culturales habituales, que dicen que un Lunes a las 11 de la mañana lo normal es estar currando. En la ofi.

Y llevado al punto de que a día de hoy, la ofi es mi casa, si, estoy en la “ofi”. Pero no. No tengo obligación de hacer algo porque alguien me ha dicho que lo haga. Hago esto por que sí. Porque no me queda otra que elegirme. Elegir me cuesta, sobre todo si es para mi. Pospongo en favor del otro. Quiero agradar. No molestar. Decir que estoy haciendo. Me bloqueo cuando en un momento dado encuentro una situación en la que el otro y yo tenemos que decidir. Y a mi me da igual. Y al otro también. Y por miedo al que pensará me dejo llevar. El otro parece más importante. Esta semana, sin embargo, la he elegido para mi. Para terminar proyectos, para investigar sobre el cuerpo, para dejar horas muertas. Jugar a la consola y acabar el libro de Regina & Celeste. (aqui).

Regina & Celeste . Una Correspondencia (2019)

Ellas juegan parecen rotas y rotas están. Pero la vida supongo que es un poco así. Andar con los pies de barro y estar a punto de caer una y otra vez. En el alambre de la vida y la muerte. Aunque quizás elegimos siempre el caminito fácil, ese que ya nos sabemos, que nos deja donde siempre, con las mismas rutinas y las mismas respuestas. A pesar de que miramos fuera de él y querríamos explorar. Entiendo que es una cuestión de biología/supervivencia. Si tengo comida y cobijo, ¿qué más quiero?. Pero a veces las preguntas son más fuertes, las inquietudes tiran y allí que vas, a caminar a campo abierto, donde nada queda a parte de la hierba salvaje y las montañas por escalar.

Es curioso, porque el juego al que juego (Death Stranding) va de eso. Andar, caminar, ir de aquí allá. De cierta deriva, de elegir lo que si y lo que no. Puedes deambular, puedes fijar el rumbo. Puedes matar o dejarlos vivir. Sin idea premeditada solamente dejándote llevar. En la soledad de un mundo vaciado.

Death Stranding. Kojima Productions. (2019)

Tengo miedo y qué, tengo frío y qué. No sé dónde voy y qué. Sé que voy y con eso me sirve. Sé que mis piernas se mueven y que mis manos hacen. Soy una cabeza pensando cómo poner las cosas en orden cuando el orden está en la cabeza.

Qué manía con salir a comprar con la lista. Hoy he ido sin lista, sin cesta. He comprado lo justo, para qué más. No necesito más. Con lo que hay basta. Nada más.

Vivir es caminar entre la vida y la muerte, la consciencia es puro misterio y aún así, ahí estamos. Entre ayer y mañana. El punto de atención. Solo este momento, es lo único que tengo.

La trama de Death Stranding transcurre en un mundo postapocalíptico en el que un evento conocido como “Death Stranding” fusionó el mundo de los vivos y el de los muertos.

Wikipedia

09/05/21

Quizá tu no te acuerdes de mi,

pero yo sí de ti.

Tu no de mí,

pero yo sí de ti.

Por qué parar ahora

si podemos ir más lejos

Hasta el mar

hasta la calle baja,

donde los niños pierden

los zapatos.


una extraña melancolía

danzando a solas en la nada

desaparece antes o después

como por arte de

magia


Soy del color de la luna llena

de las almas sin apenas habla

transparente, blanca

Sumida en la luz de la ternura

acariciando las palabras

Reunidas entorno al fuego

del qué dirán

los mensajes que ahora

no nos dicen nada.


Me voy a bañar desnuda

rodeada de algas en la noche

como si fuera nuestro día

Me parece que hoy

a la hora del te

se me pone llamarte, decirte “salgamos esta tarde”

tomemos un algo caliente

mientras nos ponemos al día

mientras el día nos pone

susurrando melodías del pasado

de antes de ayer

dormidas, acariciadas.


Se murieron las flores

pero sigues aquí.


En mi cuerpo está

la solución.

Me lloro y qué más da

Soy esa persona que siempre quise.

Ahora comienzo a entender qué ocurre con el cuerpo. Qué extraña magia se apodera de él cuando, en contacto con algunas prendas, la piel se vuelve hacia adentro, recuerda su pasado y recobra su identidad.

Es todo un proceso, que comienza con la vista, continúa con el tacto y acaba en la memoria.

Ver algo que encaja contigo, que se enciende de alguna manera, ilumina partes del pasado que estaban abandonadas, expectantes.

Soy consciente de que todo esto me provoca, sin embargo, miedo. Puesto que no sé dónde lleva o si es que acaso lleva a algún lugar. Quizás no me lleva, simplemente me pone en una situación y ahí me deja. Desde ahí, construir, caminar, hacer.

Y luego aparece la mirada del otro y más que eso, la propia idea de la mirada del otro. Del qué dirán, qué pensarán, opinarán, contarán. Se imaginarán, reirán, hablarán. Siempre desde mi propia imaginación, temerosa de que hablen mal de mí. Desde el yo y vuelta a él. Quizás sería más natural dejarlo ir. No comportarse, solo ser, hacer.

Esa piel abierta es desnudarse ante el juicio de los demás. Exponer lo íntimo como propio en lugar de esconderlo. Siento como ese chiquillo que se asusta cuando se meten con él por ser de una determinada manera. Por ser como siente, simplemente por eso, lo protegí, pero fue tanto que la puerta se convirtió en una pared.

02/05/21

Me veo azul y me pongo roja.

Hasta ahora.

Veo la falda de aquella chica de verde. Tocando con la punta del pie la tierra gris.

El cielo está manchado hoy de amarillos, pero sin duda el rosa va tomando camino.

Hay que saber decir, que las cosas, vistas de cerca, son menos certeras aun de lo que creíamos. Visto como ocurre hoy, podría ser que mañana, día de feria, todo deje de tener un sentido.