07/04/21

Me piden que pague por estar aquí, por usar este espacio web. Este lugar habitado virtual. Y yo me pregunto si necesito este sitio para hacer lo que hago, es decir, escribir libremente.

Con esta premisa es sencillo responder a la pregunta de si debería seguir pagando por un espacio en el que realizo una actividad que podría ser perfectamente trasladable a otro ámbito como puede ser

a) el papel

b) un site wordpress gratuito

Pero me gusta (siempre me gusta) estar aquí. Sentir que tiene un sentido. (otra vez, los sentidos, lo placentero).

Hablan las feministas radicales trans-excluyentes de que el género debe ser abolido, de que ser transexual es correcto, pero transgénero, no porque las condiciones de género oprimen a las mujeres. No sé si lo que pretenden es que vayamos tod@s desnud@s por la calle, que el carnet de hombre o mujer lo demostremos mostrando nuestra entrepierna a los demás. Dejemos atrás las apariencias culturales y vaciemonos de contenido. Aplanemos el ser, que sea todo igual para tod@s.

No sé qué decir. Quizás a veces nos extralimitamos en querer hacer ver el mundo a los demás como lo vemos nosotr@s. A veces incluso sucede que tenemos una visión tan clara que nos obcecamos en pensar, pero ¿cómo pueden estar los demás TAN equivocados? ¿cómo no todo el mundo ve lo que yo veo?

No lo sé. Sé poco la verdad. Quizá lo poco que he leído y la verdad de mi cuerpo. Mi memoria es poco fiable y mis ideas preconcebidas están ahí. De qué fiarse entonces. Me da que vivir en la diferencia es importante. Respetarse a uno y entender al otro desde el amor. Esto que es tan sencillo resolvería tantos conflictos. Es tal el desprecio al otro, el odio acumulado, la amargura. Somos tan manipulables. Internet es una máquina con un poder inmenso y nosotr@s somos seres con un cerebro con un diseño ancestral.

Pero nos queda el amor.

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