18/05/21

Hay veces que no llegas y no sabes por qué. Quieres, deseas, ansías. Lo ves claro en tu mente. Pero por alguna razón no te lo permites. Quizás es que no es tan importante o que no lo quieres tanto para dejar lo que tienes.

Me permito sin embargo no mirar atrás. Caminar sin descanso. Al frente y a los lados, pero no atrás. No sé si esto es bueno, para quedar una más libre de lo que pueda cambiar o malo, porque lo mismo pierdes la pista. En fin, que andas y no te cansas.

Me preguntaba una compañera qué era el vídeo de ayer y yo le digo que “un paisaje urbano”. Supongo que es una manera de simplificar. Igual quiero revestirlo de palabras que se envuelven a sí mismas, y en realidad no es más que eso. La mirada sobre el paisaje construido. De alguna manera, deseado, razonado, premeditado. Claro que no todo en el tiempo. Me apunto esta idea de paisajes que comenzaron siendo otra cosa. No puede ser de otra forma. Una ciudad es un ente en construcción, vivo. Se proyecta hacia el futuro, con un alto grado de incertidumbre. A la ciudad se le da un esqueleto, se imagina perfecta. Con sus limpias calles, sus coches relucientes, paseantes felices en familia. Arboles en perfecto estado. Pero el mundo es caótico e imperfecto. La cultura impera, el tiempo desgasta y la lluvia mancha. Hay gente que tira basura fuera. Niños que escupen, coches que golpean las aceras. Flores que crecen en grietas inesperadas. Un negocio que se cierra. Perros que se cagan o que los dejan cagar. Babas. Oxido en los bancos, flores que se secan. La bolsa de palomitas tras la merienda en el parque. El guante del niño que olvidó tras los juegos. Tierra que viene de lejos, cesped seco. Arboles que se parten. Edificios que pierden su color, que se pintan de nuevo. Anuncios rotos, nuevos. Pasan de moda. Una parada de autobus donde no había nada. El paso de peatones recien estrenado. El asfalto abierto. El sol relumbrando en el suelo en Agosto.

Lo veo.

Es la ciudad imperfecta, la que se trata de controlar y no se puede. Porque la ciudad está vivida y la vida implica la muerte. La muerte de los planes, de lo previsto. Se parece a lo imaginado pero no es tal cual.

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