24/4/21

Hay un caballo en mi puerta esperándome.

A salir descalza a cabalgar por la playa

Despegados de ti y de tus sueños

Tus complejidades, tus angustias

No sé cómo decirte … 

Qué dispararte soltarte para acabar con tus 

entuertos

Hace años que dormimos juntxs pero

¿Quién eras tú?

¿Dónde quedó la mirada primera?

¿El aire de aquellas carcajadas?

¿En qué momento dejamos de ser nosotros para acabar siendo tú y yo?

¿Por qué nos dejamos?

¿Por qué nos sentimos lejos?

¿Qué queda entre nosotras por vivir de verdad?

¿Qué nos pasa? ¿Qué nos ha pasado?

¿Cómo triturar los silencios amargos, las mentiras constantes, las ausencias? 

¿Qué pasa por las noches, los abrazos son ahora peso movido por la rutina?

¿Qué fue de tu pasión singular por la vida?

¿Dónde está tu personal sentir por quererme? ¿Por amarme, por animarme a ser yo? ¿Por animarte a ser tú? ¿Dónde se fueron nuestros paseos sin destino? ¿Nuestras conversaciones sin final en las noches de agosto? ¿La manta desgastada que nos abrigaba en noviembre? ¿Y tu palabra de quererme? ¿Tus ganas de más, de un beso más? ¿Tu tacto sensible, tu increíble forma de decir te quiero, te echo de menos, vuelve a casa? ¿Qué fue de los impulsos por meternos mano sin control en la cocina? ¿En el baño? ¿En los aseos públicos? ¿Qué fue de mirar juntas por la ventana? ¿Nuestro baño compartido? ¿Nuestra ropa intercambiada? ¿Dónde acabaron nuestras ganas de más? ¿Nuestras ganas de ti, de mí? ¿De nosotras? Ya no hay nosotras. Ya solo hay tu. Ya solo hay yo.

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