29/03/21

Ayer me dijo que no mi padre.

Yo le espeté que pensaba no tener en cuenta su opinión, a pesar de sus razones. No terminaba de entender a santo de qué se le ponía en la cabeza la posibilidad remota de que no fuera a ser yo quien estableciera contacto entre él y mi difunta madre.

Llevo días dandole vueltas al asunto que nos traemos entre manos. Mi padre ha dedicado buena parte de su vida y de su tiempo al trabajo. No sólo al trabajo profesional, que también (comercial de monturas, lentes, lentillas, gafas de sol, en una óptica de reconocido prestigio) si no, por otra parte, al trabajo sobre su propio cuerpo, mediante la disciplina del arte marcial del Karate.

Recientemente ha conseguido superar el examen que le acredita como 4 Dan en Karate. Supone esfuerzo, dedicación, cariño y sobre todo, trabajo. El trabajo es estar ahí todos los días. Es hacer. Es el resultado del trabajo lo que da frutos a largo plazo, ni más ni menos. Puede ser algo intelectual, artístico o sobre el propio cuerpo, pero nada más que el trabajo continuo te llevará lejos.

Hubo una ceremonia en la que su maestro le entregó el nuevo cinturon como símbolo de reconocimiento. Hubo palabras de cariño y hubo un grupo de gente que estuvo allí para compartirlo, gente que pasa tiempo con ellos, que entrena a diario.

Todo esto ocurrió antes de la clase habitual, del trabajo diario. Y puesto que es así, que más allá de las celebraciones toca seguir, al acabar la ceremonia, hubo clase, todo siguió. Nada más. Es importante lo que sucede, lo que acontece, el llegar hasta un lugar, una cima, un objetivo, una solución, pero una vez celebrado, una vez mirado atrás con orgullo sobre lo alcanzado, no queda otra que seguir, caminar, trabajar. Por que solo así llegamos más lejos. Seguimos andando, en un camino que nos lleva muchas veces no sabemos hacia dónde, pero que sabemos que nos lleva por donde intuimos que está bien. Y que sólo dejandonos llevar nos llevará donde está bien que nos lleve “un arte que se practica más allá de lo pensable”.

Este es el resultado de ver su ceremonia, de ver a Celeste actuar, de charlar con Marcos y leer a Regina.

Este es el futuro de Glaciar. El proyecto en colaboración con Idoia.

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